Aplicación de toxina botulínica en cefalea

La aplicación de toxina botulínica en la cefalea es una técnica que se utiliza para tratar la migraña crónica y la cefalea en racimos. La toxina botulínica es una proteína producida por la bacteria Clostridium botulinum que actúa bloqueando la liberación de acetilcolina, una sustancia química que transmite señales entre las células nerviosas y los músculos.

Antes de someterte al procedimiento, es fundamental que tomes en cuenta los siguientes aspectos. Esto te ayudará a prepararte adecuadamente y seguramente obtendremos mejores resultados en tu tratamiento:

  • No requieres ayuno.
  • Informa al médico tratante sobre los medicamentos que tomas habitualmente, si eres alérgico a alguno, y ten en cuenta las recomendaciones sobre la medicación dadas en el momento de la asignación del procedimiento.
  • Es importante informar si tienes algún síntoma respiratorio como tos o fiebre, o sospecha de COVID-19.

Es importante que conozcas lo que vamos a realizar durante el procedimiento, esto permitirá que te sientas más seguro y tranquilo:

  • Se inyecta la toxina botulínica en la cabeza y el cuello, se bloquea la liberación de acetilcolina en los nervios y los músculos que causan la cefalea, lo que disminuye la frecuencia y la intensidad del dolor de cabeza. El efecto de la inyección suele durar entre 3 y 6 meses.

Una vez terminado el procedimiento, es importante que tengas en cuenta los siguientes aspectos:

  • La aplicación de toxina botulínica en la cefalea es un tratamiento seguro y efectivo, pero puede tener efectos secundarios como debilidad muscular, náuseas, mareos y dolor en el lugar de la inyección. También existe un pequeño riesgo de reacciones alérgicas a la toxina botulínica.
  • Debes evitar exponerte al sol durante los 3 días próximos al examen.
  • Debes evitar el uso de planchas, secadores y tintes al menos durante los 15 días posteriores a la aplicación del medicamento.