Prueba de esfuerzo cardiovascular

La prueba de esfuerzo, proporciona información sobre el rendimiento del corazón durante la actividad física, donde el corazón trabaja de manera más intensa, bombeando con mayor fuerza y rapidez. Esta prueba es valiosa para detectar posibles problemas relacionados con el flujo sanguíneo dentro del corazón.

Esta prueba involucra caminar sobre una cinta bajo la supervisión de un profesional de la salud. Durante la prueba, el especialista en salud monitorea el ritmo cardíaco, la presión arterial y la frecuencia respiratoria. Para aquellas personas que no pueden realizar ejercicio físico, es posible que se les administre un medicamento que simula los efectos del ejercicio.

Antes de someterte al procedimiento, es fundamental que tomes en cuenta los siguientes aspectos. Esto te ayudará a prepararte adecuadamente y seguramente obtendremos mejores resultados en tu tratamiento:

  • No requieres ayuno.
  • Lleva la historia clínica impresa o digital completa del paciente, imágenes diagnósticas que tengan relación con el procedimiento si el paciente es portador de marcapasos debe traer el carné y la historia clínica de la última reprogramación.
  • Trae ropa cómoda y zapatos cómodos para realizar ejercicio.
  • Es importante informar si tienes algún síntoma respiratorio como tos o fiebre, o sospecha de COVID-19.
  • Al llegar, el personal asistencial te indicará cuando debes retirar tú ropa y accesorios y te entregará la bata que debes ponerte con la abertura hacia adelante.
  • Informa al médico tratante los medicamentos que tomas habitualmente y ten en cuenta las recomendaciones sobre la medicación dadas al momento de la asignación del procedimiento.

Es importante que conozcas lo que vamos a realizar durante el procedimiento, esto permitirá que te sientas más seguro y tranquilo:

  • Estarás conectado a un monitor de electrocardiograma (ECG) que registra la actividad eléctrica del corazón durante el procedimiento a través de electrodos adhesivos.
  • El personal asistencial te pedirá caminar sobre una banda y aumentar o disminuir el ritmo en diferentes ocasiones.
  • Durante el procedimiento se controlarán las constantes vitales (frecuencia cardíaca, presión arterial, frecuencia respiratoria y nivel de oxigenación). 
  • Debes informar al personal si sientes dolor de pecho, dificultad para respirar, sudoración o palpitaciones del corazón.
  • Una vez que se hayan obtenido todas las mediciones, el personal te quitará los electrodos.

Una vez terminado el procedimiento, es importante que tengas en cuenta los siguientes aspectos:

  • Puede reanudar su dieta y actividades normales a menos que el personal médico le indique lo contrario.

  • Por lo general, no hay ningún tipo de cuidado especial después del examen.